El otrora delantero holandés Rob Rensenbrink, falleció ayer, a los 72 años, con la inolvidable marca de haber sido el jugador que anotó el gol número 1000 en la historia de los Mundiales, además de convertirse en quien pudo haber torcido la historia en la final del Mundial 78. La muerte del ex integrante de la “Naranja Mecánica’, de los años ´70, fue confirmada por el periódico holandés Telegraaf.
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